DOCUMENTO DE LA MULTISECTORIAL DE FORMOSA
La Gran Deuda Externa argentina, generada en beneficio de unos pocos pero cuyo precio y consecuencias debemos pagar todos, con el curso de los años ha generado un sistema político y de políticos altamente corrupto, que más que gobernar son administradores de la cosa pública a favor de los “amigos” del poder.
El modelo neo liberal ha dejado en la calle a miles de trabajadores y destruido las conquistas sociales que con tantas luchas y vidas costó lograr. Ha destruido a la familia y dejado sin rumbo a la juventud. Ha acabado con lo más preciado del ser humano: el derecho de vivir en paz, en armonía familiar y con felicidad.
La sordera oficial y la destrucción del aparato productivo sumado a la ausencia total de un proyecto nacional, han colocado al pueblo trabajador en un callejón sin salida, donde la lucha popular en sus distintas manifestaciones, (marchas, piquetes, paros, cortes de ruta, escraches), se convierte en la única posibilidad de reclamo, ejerciendo a tal efecto un acto de legítima defensa.
Formosa, nuestra querida provincia, no escapa a esta problemática. Este Gobierno es funcional al sistema, donde prevalece la soberbia, la codicia y la corrupción. Esta última infiltrada en los más inimaginables estamentos sociales. Ausencia total de Justicia, una Legislatura inútil y cómplice; funcionarios ineptos y una oposición política complaciente han logrado una organización tan perfecta como inexpugnable cuya única misión es la de velar por el desmedido enriquecimiento personal de sus integrantes y lograr la impunidad necesaria para disponer de sus riquezas.
La falta de respuesta a los permanentes reclamos sociales, el desconocimiento de la real Deuda Pública provincial, el misterioso y secreto manejo del presupuesto oficial, la ausencia total de transparencia en la gestión de gobierno, la destrucción paulatina pero constante de la salud y la educación pública, la carencia de planes de desarrollo social, la administración fraudulenta de los fondos públicos, el desaliento a las políticas de producción y la devastación sistemática del campo, entre otros aspectos, han generado una situación de violencia física y moral en perjuicio del trabajador, obligando a éste a actuar en defensa con la única arma que dispone: La lucha organizada y solidaria.
Esta lucha no es novedosa, en sus distintas manifestaciones el pueblo trabajador la viene peleando desde que se instala el modelo en el año 1976. Contra el régimen militar primero, luego, contra el sistema globalizado neoliberal que llega a hoy día. Curiosamente, el común denominador de ambas expresiones fue y es la íntima unión entre los ejecutores de modelos antisociales y personeros encaramados en la oligarquía política que impide el recambio natural y esperado en el sistema democrático.
En la actualidad no se observan cuestiones profundas en los aspectos de la economía sino todo lo contrario, el régimen económico actual, perfectamente implementado por Domingo Cavallo no es otra cosa que la instrumentación y refinamiento del plan Martínez de Hoz, pero la resultante es siempre la misma: la permanente destrucción del tejido social.
El Banco Mundial, el FMI, las AFJP, las privatizaciones monopólicas no son más que los nuevos mecanismo de sometimiento. Se han cambiado a las fuerzas de ocupación por veedores internacionales, las bombas por entidades financieras, los fusiles por tasas de interés.
Se ha sofisticado con el método pero el resultado invariablemente es el mismo: Un planificado y sistemático genocidio plasmado emblemáticamente en los desocupados y la juventud sin futuro ni esperanzas.
La destrucción del sistema primario campesino es otra de las facetas de este perverso modelo. El ahogo económico al que han llevado al pequeño y mediano productor, está ocasionando la pérdida de sus tierras en favor de grandes capitales internacionales y funcionarios corruptos de turno, los que bajo pretexto de modernización convierten grandes extensiones productivas en granjas tecnificadas, sin ocupación de mano de obra. Obligados los campesinos e indígenas a emigrar a las ciudades, sucumben ante la indiferencia oficial resultando víctimas de una profunda exclusión y discriminación.
En síntesis, se privilegia a la especulación financiera sobre la cultura productiva. Esta lucha desigual donde confrontan el poder económico contra el interés social, ha llevado a que distintos sectores de la ciudadanía una sus fuerzas para enfrentar tanto atropello y tanta corrupción.
Desde todos los rincones de la Provincia los desocupados, los trabajadores, los campesinos, los productores agropecuarios, los profesionales, los pequeños y medianos comerciantes, los empleados de comercio, los jubilados, los artesanos, los trabajadores independientes, los vecinos, los integrantes de distintas ONG’s y sobre todo la Iglesia Católica que a través de su Pastoral Social viene acompañando a los reclamos populares, se han unido en esta Multisectorial, pues son muchos los puntos en común de sus reclamos y sus luchas.
Por todo ello, se establece como objetivos de nuestra MULTISECTORIAL:
1.Crear un ámbito abierto de debate sobre los problemas actuales. Analizar causas y consecuencias e intercambiar ideas y opiniones, con el fin de establecer definiciones concretas y que refleje la comunidad de voluntades.
2.Consensuar la búsqueda de soluciones concretas e inmediatas para paliar las graves consecuencias de la crisis económica y elaborar planes alternativos que contemple primordialmente la justicia social a través de la justa distribución de la riqueza.
3.Establecer y coordinar los reclamos y planes de lucha con los distintos sectores sociales.
4.Proponer una mesa de diálogo entre representantes de la Multisectorial y el Gobierno a concretarse a la brevedad y tomando como antecedente actos similares a nivel nacional.
Esta Multisectorial ha nacido de la voluntad popular para defender los intereses populares. No pretende confrontar pero sí, no dudará en poner tenaz resistencia a los atropellos y actos de injusticia que devengan de la inacción oficial.
FORMOSA, 27/11/2001.
Acciones de la CAPYMEF